Tecnología para los procesos legales de adopción

Introducción

En el siglo XXI hemos experimentado un acelerado y profundo avance de la tecnología sobre la mayoría de los aspectos de nuestras vidas. La forma en que pensamos y practicamos el derecho no es una excepción. El ejercicio de la abogacía intenta constantemente acompañar la innovación que se da en otros ámbitos. Las nuevas tecnologías proporcionan herramientas que pueden ayudar a los abogados a transformar su labor y volverla más precisa y eficiente. En algunos casos, estas herramientas podrían reemplazar totalmente a los abogados de carne y hueso, generando así un nuevo paradigma en la profesión. Esto se evidencia en la aparición de nuevas aplicaciones, plataformas web y software que utilizan instrumentos tales como la inteligencia artificial.

Sin embargo, estas nuevas formas de abordar la abogacía traen consigo ciertos conflictos.
En este trabajo, nos proponemos explorar el caso particular de la plataforma “Adoptly” desde el punto de vista del problema ético y moral que su empleo puede llegar a suponer, como así también su armonía con el ordenamiento legal. En primer lugar, describiremos brevemente de qué se trata el servicio. En segundo lugar, aportaremos argumentos tanto a favor como en contra de su utilización. Por último, analizaremos una posible implementación de esta plataforma en nuestro país teniendo en cuenta argumentos tanto legales como éticos.

Sobre Adoptly

Adoptly es un proyecto de plataforma en formato de aplicación surgido en Estados Unidos que tiene como principal objetivo simplificar y agilizar el proceso de adopción . La idea surge como una solución a ciertos problemas que el proceso de adopción presenta en la actualidad. Existen datos preocupantes que requieren soluciones urgentes. Por un lado, en promedio, los adoptantes tardan dos años en lograr la adopción y por otro, existen 400.000 de niños en hogares de acogida . La aplicación busca ayudar en la resolución de estos problemas.

El servicio es, en estos momentos, un concepto que aun no ha sido llevado a la práctica. Según sus desarrolladores , sería de acceso gratuito, sin perjuicio de las tasas gubernamentales y/o estatales que los usuarios deban abonar con motivo de los trámites de adopción.

Concretamente, Adoptly permitiría a los potencialesadoptantes conectarse fácilmente con potencialesadoptados de su área de una manera similar a la de las redes sociales. De esta manera, se automatizaría el trámite de contactar y conocer niños en situación de adoptabilidad. La aplicación ofrecería al usuario distintos perfiles de niños en los cuales se incluiría su foto entre otros datos relevantes. A partir de estos perfiles, se seleccionaría aquellos en los que se tenga interés de acuerdo con filtros por sexo, edad, etnicidad y otras categorías y se aguardaría una respuesta. Una vez seleccionado los menores interesados se envía la elección al instituto de menores donde se encuentra el menor y al juzgado que intervendrá en el proceso de adopción. Si existiera una respuesta favorable por parte de estos establecimientos, entonces la plataforma se encargaría de conectar a ambas partes (pretenso adoptante y posible adoptado) mediante un servicio de mensajería a la vez que indicaría los trámites necesarios para continuar con el proceso legal de adopción.

Argumentos en contra

Podrían esgrimirse tanto argumentos legales como morales en contra de la implementación de una plataforma web Adoptly.

En primer lugar, la información cargada a la aplicación podría vulnerar el derecho de privacidad de los niños. La información en los perfiles, la cual necesariamente debe ser amplia, debería ser autorizada por quien ejerza la representación del menor de edad. Además, de acuerdo con el principio de autonomía progresiva, debería tenerse en cuenta la opinión de los niños a la hora de elegir la información que va a publicarse en su perfil. Si el representante o el niño no consintiesen su publicación, entonces la plataforma podría no contar con los datos necesarios para funcionar correctamente. En ese caso, el ejercicio regular de un derecho, el derecho a la privacidad supondría un obstáculo al propósito del servicio ya que impide que exista información clara y precisa sobre el menor.

En segundo lugar, podría criticarse a Adoptly a la luz del derecho de igualdad consagrado en el artículo 16 de la Constitución Nacional. Esto es así dado que muchos niños en situación de adoptabilidad no tienen la posibilidad de acceder a esta plataforma. Esto puede darse por diversos motivos, entre otros, la falta de conexión a internet o falta de medios económicos del instituto en el que se encuentran. De ser así, estos menores estarían en desventaja con respecto a otros pretensos adoptados con acceso al servicio, quienes aumentarían sus posibilidades de ser adoptados por una familia gracias a la publicidad y el fácil acceso a su perfil.
Sin embargo, este argumento es débil ya que una posible solución a este problema podría consistir en que sea tarea de la justicia cargar la información a los perfiles y no de los institutos de menores. De esta manera, podría lograrse que todos los niños en situación de adoptabilidad accedan a este sistema, lo cual satisfaría el principio de igualdad. El problema de esta solución es que iría contra los fines de la plataforma. El fin de agilizar y alivianar el trabajo de los juzgados se vería insatisfecho dado que la tarea de los jueces de subir la información agregaría la carga de recopilar y subir la información.

En tercer lugar, podría realizarse una crítica de tipo ético-moral. Adoptly propone, como un método para facilitar la búsqueda de contrapartes afines, un sistema mediante el cual el usuario podría filtrar los perfiles de acuerdo con ciertos atributos como sexo, edad, etnicidad, entre otros. Esto puede resultar objetable en cuanto supone una segregación de los niños en base a categorías sobre las cuales no parece correcto hacer distinción. Ante esta crítica, podría argumentarse que el proceso de adopción actual también permite hacer estas distinciones. Sin embargo, teniendo en cuenta que, según el DNRUA, “tienen relevancia la edad, el tiempo de vida transcurrido en un hogar, si son adoptados solos o junto a sus hermanos, entre otras variables.” , parece que las categorías propuestas por la aplicación no son exactamente las mismas, dado que agrega datos como la etnicidad o la presencia de discapacidades, entre otros posibles. Es por eso que este sistema podría profundizar el apartamiento que incluso hoy en día sufren algunos niños ya que el filtrar los perfiles quita cualquier posibilidad de consideración que podrían tener. El hecho de que la aplicación vuelva invisible a un cierto grupo de niños con necesidad de una familia parece, al menos, cuestionable desde el punto de vista de la moral y la ética.

Por último, puede formularse una crítica con respecto a la poca participación que la aplicación reconocería al juez en el proceso. Incluso si fuesen los juzgados quienes publicaran la información, se estaría acotando su intervención en el proceso ya que el ordenamiento jurídico propone que la misma sea activa e intensa. Limitar al Poder Judicial a cargar información iría en contra de la voluntad del legislador en tanto propone un rol protagónico en todas las etapas de la adopción. Esta característica puede resultar perjudicial para los niños en tanto quita protagonismo a la figura del magistrado, quien debería intervenir activamente en el trámite con el fin de resguardar los derechos y garantías de los intervinientes en el proceso. Es por eso que podría afirmarse que la ampliación de la autonomía de la voluntad que Adoptly ofrece podría promover una situación de desamparo especialmente del lado de los niños, quienes son de por sí un grupo vulnerable. Esto hace que la aplicación sea criticable dado que viola el régimen protectorio establecido por el ordenamiento jurídico.

Argumentos a favor

El proceso de adopción tiene como objetivo la mejor protección posible del derecho de los adoptados a desarrollarse en una familia que satisfaga las necesidades tanto afectivas como materiales. El centro y fin del proceso es el adoptado. La seguridad y agilidad del proceso debe ser primordial para lograr los fines buscados.

Corresponde preguntarse si los medios existentes en la actualidad son medios idóneos para lograr esos fines buscados. Los diferentes sistemas jurídicos son a veces obstáculos para lograr los fines buscados. El proceso de adopción a veces se desacelera por la cantidad de instituciones que participan del proceso de adopción. Además, la falta de coordinación entre los órganos intervinientes genera, por un lado, que existan familias sin poder adoptar a pesar de haber expresado su intención de hacerlo y por el otro, menores en situación de adoptabilidad sin poder ser adoptados.

Por ejemplo en Argentina, según un informe realizado en conjunto por UNICEF y la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) en 2014, existen alrededor de 800 chicos en condiciones ser adoptados. Por otro lado, existen 5000 familias que esperan adoptar un niño, niña o adolescente. Otro problema existente en Argentina es que aún no existe un Registro Único de Niños, Niñas y Adolescentes en Situación de Adoptabilidad. En consecuencia, no se tiene claro qué menores de edad están en situación de adoptabilidad. Esto impide alcanzar los fines del proceso ya que excluye a posibles adoptados.

Además, el difícil acceso a perfiles de niños y el poco contacto de los pretensos adoptantes con distintos tipos de ellos profundiza el problema de que ciertos grupos de pretensos adoptados (por ejemplo, quienes pertenecen a un grupo etario particular) tienen más dificultades para encontrar una familia.

La aplicación Adoptly es un medio idóneo para lograr los fines buscados ya que permite resolver las deficiencias que genera el sistema actual de adopción. En primer lugar, el sistema es ágil y eficaz para lograr los fines del proceso. Tal como explican los cofundadores se busca que haya una buena relación afectiva entre el pretenso adoptado y el pretenso adoptante. Al establecerse la relación por fuera de las instituciones se disminuye la cantidad de órganos administrativos o judiciales interviniendo en el proceso. Además, se facilita la tarea a los jueces.

En segundo lugar, la plataforma permite tener un Registro de menores en Situación de Adoptabilidad. Esto facilita tanto la tarea de las familias que pretender adoptar como la de los jueces que pueden conocer la situación de los menores.

En tercer lugar, la aplicación brinda seguridad y disminuye los costos de información ya que tanto los pretensos adoptantes como los pretensos adoptados deben completar registros con información relevante. Esta transparencia de información permite a los jueces establecer la idoneidad de los pretensos adoptantes con relación a las circunstancias particulares de los pretensos adoptados.

Posible implementación en Argentina

Analizaremos la plataforma según las leyes argentinas que regulan el proceso de adopción y discutiremos si la misma podría ser implementada en nuestro país sin controvertirlas. Tomaremos como punto de partida el Título VI, del Libro Segundo del Código Civil y Comercial de la Nación (“CCCN” en adelante), norma imperativa que regula el proceso de adopción.

En primer lugar, el CCCN define que la adopción tiene “por objeto proteger el derecho de niños, niñas y adolescentes a vivir y desarrollarse en una familia que le procure los cuidados tendientes a satisfacer sus necesidades afectivas y materiales” . Por otro lado, dice que los principios que rigen la adopción son, entre otros, el interés superior del niño, el respeto por el derecho a la identidad y el derecho del niño, niña o adolescente a ser oído y que su opinión sea tenida en cuenta según su edad y grado de madurez. Teniendo esto en consideración, parecería que Adoptly está en consonancia con estos principios en tanto tiene como objetivo principal agilizar trámites legales y procesos de selección anticuados para ayudar a que los niños en situación de adoptabilidad consigan una familia de manera más rápida. Tampoco surgirían problemas con respecto al derecho a la identidad dado que la plataforma es tan respetuosa de esto como el mismo ordenamiento jurídico en tanto no pretende modificar el proceso judicial en sí. En cuanto a la consideración de la opinión del pretenso adoptado , la aplicación respeta este principio ya que los usuarios se registran de manera voluntaria y, además, se requiere aceptación de ambas partes para seguir adelante.

En segundo lugar, el CCCN recepta el derecho a que el adoptado conozca sus orígenes y pueda acceder al expediente judicial o administrativo en el que se tramitó su adopción . Con un mecanismo como Adoptly, este proceso de conocimiento sigue siendo posible e incluso podría ser más dinámico ya que se podría subir esta información a la plataforma.

En tercer lugar, el CCCN indica que “la adopción se otorga sólo por sentencia judicial y emplaza al adoptado en el estado de hijo” . Esta directriz es compatible con la aplicación Adoptly. La plataforma presenta al juez interviniente la conexión entre el pretenso adoptado y los adoptantes. El tribunal, una vez que recibe el pedido analiza la posible adopción y decide. En consecuencia, la normativa que exige la participación de un juez en el proceso no es un obstáculo para la implementación de Adoptly.

En cuarto lugar, la ley argentina indica que uno de los requisitos para poder ser adoptado es la declaración judicial de la situación de adoptabilidad . Una vez declarada, el niño, niña o adolescente se encuentra en condiciones de conseguir una nueva familia. La plataforma permite digitalizar la declaración de la situación de adoptabilidad al establecer un Registro Único de Niños, Niñas y Adolescentes en Situación de Adoptabilidad y permite que los pretensos adoptantes conozcan a los pretensos adoptados casi instantáneamente. También permite digitalizar a los adoptantes que estén inscriptos en el Registro de Adoptantes. Esto parece indicar que tampoco habría conflicto con este aspecto de la legislación.

Sin embargo, la implementación de la Adoptly en Argentina podría ser problemática debido a las leyes que regulan la guarda con fines de adopción.

El CCCN sostiene en su art. 613 que “el juez que declaró la situación de adoptabilidad selecciona a los pretensos adoptantes de la nómina remitida por el registro de adoptantes” . Esta directriz impide que los adoptantes sean quienes elijan a los pretensos adoptados. Aquí, la ley imperativa limita la autonomía de la voluntad de las partes, lo cual es contrario a la idea central de la plataforma de que los posibles padres participen en la selección de los niños a adoptar.

El segundo párrafo de este artículo indica que “para la selección, y a los fines de asegurar de un modo permanente y satisfactorio el desarrollo pleno del niño, niña o adolescente, se deben tomar en cuenta, entre otras pautas: las condiciones personales, edades y aptitudes del o de los pretensos adoptantes; su idoneidad para cumplir con las funciones de cuidado, educación; sus motivaciones y expectativas frente a la adopción; el respeto asumido frente al derecho a la identidad y origen del niño, niña o adolescente” . Esta norma, al indicar que es el juez interviniente quien analiza la idoneidad de los pretensos adoptantes, impide que sean los pretensos adoptados quienes realicen el proceso de selección. Esto puede representar un obstáculo para la implementación de esta plataforma dado que la misma propone un asentimiento de la parte adoptada para poder llevar a cabo el proceso.

Por todo lo dicho anteriormente, parecería que Adoptly contradice el ordenamiento jurídico argentino en cuanto se apropia de ciertas funciones que el CCCN pone en cabeza de un juez.Una de las funciones esenciales del juez es la de analizar quiénes son los adoptantes más idóneos de acuerdo con las circunstancias específicas de cada posible adoptado. La aplicación viene a modificar esta tarea dando mayor autonomía de elección a los adoptantes. Son ellos quienes deciden qué posible adoptado es más idóneo.
Sin embargo, esta discrepancia no cierra la puerta a su implementación en el país. Los órganos jurisdiccionales podrían integrar la aplicación como una herramienta paramejorar el proceso de adopción. En este sentido, podrían ser los mismos jueces quienes se encarguen de cargar a los perfiles de los menores la información necesaria. De esta manera, la plataforma podría ser más viable dado que permite que la justicia se involucre de una manera más activa tal como lo pretende el CCCN. Visto de esta manera, Adoptly podría ser un ejemplo de cómo la tecnología puede tener un impacto en el derecho y generar un cambio positivo en la sociedad.

Conclusión

El concepto de esta plataforma invita a reflexionar sobre el impacto de la tecnología en el ámbito del derecho y los procesos judiciales. Está claro que el derecho debería acompañar a la innovación que se da en otros campos como la tecnología, pero respetandolos derechos fundamentales protegidos por el bloque constitucional. Como dice Dworkin “los derechos son vallas infranqueables para el logro de los objetivos comunitarios” .En consecuencia, toda innovación tecnológica en ningún caso podrá vulnerar los derechos fundamentales de los individuos.

A lo largo de este trabajo, hemos mostrado que existen diversos argumentos tanto a favor como en contra de la modernización del proceso de adopción. Por un lado, no soluciona los problemas de fondo que surgen en los procesos de adopción. Con o sin aplicación existirá una selección que excluya a cierto grupo de posibles adoptados. Por otro lado, agiliza la tarea de los jueces y permite que muchos menores puedan ser adoptados en menor tiempo. Adoptly en manos de los jueces es una herramienta efectiva para lograr los fines de la adopción sin vulneran garantías fundamentales reconocidas por las leyes argentinas y los tratados internacionales.

En conclusión, la implementación de esta plataforma para modernizar el proceso de adopción dependerá de quienes la utilicen. A pesar de que en un primer momento la plataforma Adoptly fue pensada como una herramienta para los padres, hemos demostrado que esto produce problemas tanto jurídicos como morales. Sin embargo, esta plataforma si es puesta al servicio de los jueces, podrá ser fácilmente implementada para facilitar su trabajo.

Anexo


Documento 1. Fuente: Captura de pantalla del video promocional disponible en: http://adoptlyapp.com/


Documento 2. Gráfico que muestra la disposición a adoptar según la edad del adoptado. Fuente: Guía informativa del DNRUA. Disponible en: https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/justicia_adopcion_argentina_guia_informativa.pdf

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